La otra idea es modificar la altura de corte, ya que en las partes bajas de la planta se concentran los componentes con menor digestibiliad: agua y fibra.
Mientras promedia la campaña de cosecha y embolsado de los cultivos para silo que serán las reservas del tambo para el próximo invierno, surgen algunas consideraciones novedosas que podrían aportarle a los productores interesantes ventajas.
Uno de los paradigmas aportados por Cattani consiste en retrasar el corte del maíz lo máximo posible para incrementar el volumen de Materia Seca (MS) digestible.
La otra idea es modificar la altura de corte, ya que en las partes bajas de la planta se concentran los componentes con menor digestibiliad: agua y fibra.
El resultado que ofrece este ingeniero agrónomo, que actualmente trabaja en varios países del continente -desde República Dominicana hasta Paraguay-, es lograr un mejor aprovechamiento de la tierra y una mayor energía de la dieta de los animales; pero también otras ventajas, sobre todo logísticas, ya que propone un período de picado más amplio, lo que deriva en una menor dependencia del productor de los tiempos de su contratista.
"Estamos rompiendo paradigmas en cuanto a la receta de los plazos que se manejaban hasta ahora", sostuvo el especialista, aunque reconoció que los productores no son fáciles de convencer.
Cattani aseguró que el promedio de MS con que se confeccionan los silos de maíz en el país ronda entre 28 y 30% y que su receta puede incrementarlo sin perjudicar la digestibilidad del alimento.
"Yo trato de demorar el punto de cosecha hasta el 35% de MS", dijo, y agregó que la teoría indica que no va a bajar tanto la digestibilidad, por lo que "el animal va a tener mayor cantidad de alimento con igual o mejor calidad".
En ese sentido, precisó que "por lo general el maíz se comporta aumentando la cantidad de MS por hectárea y la digestibilidad permanece constante porque carga mucho más grano; y la caída de la digestibilidad de la fibra no me hace caer la digestibilidad total de la planta".
En cuanto a la altura de corte, el ingeniero agrónomo comentó que "la parte de abajo de la planta es la que más agua carga y la que más fibra tiene; entonces trato de cortar más arriba, 40 o 50 centímetros".
Con estas técnicas, Cattani propone a los productores "mayor aprovechamiento de la tierra, baja de costos e incremento del margen; mayor energía en la dieta con máxima producción; tener la posibilidad de contar con una mayor ventana de picado y elegir cuando viene el contratista; y ante una inclemencia climática, que sea lluvia o una sequía, la capacidad de la planta de permanecer verde y con el grano maduro es muy bueno".
Como la propuesta va en contra de los hábitos instalados entre los productores, Cattani asegura que no es fácil conseguir que prueben las alternativas que él propone. "Somos lerdos los argentinos para adoptar tecnología", dice, y lo compara con el caso del Paraguay (asesora una 200.000 hectáreas en ese país), donde los ganaderos están mejorando considerablemente sus resultados con la incorporación de nuevas técnicas.
Fuente: Cadena 3 |